Respetando la arquitectura original de la región, la Casa da Colina está situada en una de las aldeas más bellas de Amarante, ¡donde sin duda quedará deslumbrado con las vistas sobre el río Tâmega!
Restaurado con sencillez y autenticidad, este pequeño refugio le ofrece un ambiente acogedor, permitiéndole disfrutar del bucolismo y el silencio del campo, con todo el confort.
Se distribuye en dos plantas, ofreciendo confort y funcionalidad en un ambiente tranquilo e invitador.
En la primera planta, se encuentra una cocina en estilo kitchenette totalmente equipada, pensada para proporcionar una estancia práctica y autónoma. Dispone de máquina de café Nespresso, lavavajillas, horno, cocina, frigorífico y microondas, reuniendo todo lo necesario para preparar sus comidas con comodidad. En esta planta existe además un dormitorio de matrimonio, ideal para momentos de descanso con privacidad.
En la planta baja, se sitúa un dormitorio de matrimonio más compacto, pero confortable, y un cuarto de baño completo equipado con ducha y lavabo.
En el exterior, la casa cuenta con un segundo cuarto de baño completo, también con ducha y lavabo, así como una lavadora, ofreciendo mayor conveniencia, especialmente en estancias más prolongadas.
Con acceso a wi-fi en toda la propiedad, este alojamiento destaca además por su ubicación privilegiada y el exterior se extiende por dos bancales, donde la naturaleza cobra vida y muestra toda su exuberancia. Las vistas son verdaderamente inolvidables. Para momentos de puro relax, la hamaca invita a contemplar el paisaje y a disfrutar de un magnífico atardecer, haciendo que cada estancia sea verdaderamente especial.
¡Es una pura invitación al “dolce fare niente”!
A corta distancia de Amarante podrá, no solo disfrutar de lo que la ciudad tiene para ofrecer, sino también de su gastronomía típicamente portuguesa.
Amarante, Porto, Portugal
La Casa da Colina se encuentra en la pequeña aldea de Rebordelo, parroquia de Amarante, a corta distancia de la ciudad. Su privilegiada ubicación es propicia para un sinfín de experiencias.
Quien busque un destino cultural, sin duda se perderá en la historia de Amarante. Son visita obligatoria la Iglesia y Convento de S. Gonçalo y el Museo Amadeo de Souza Cardoso.
También la naturaleza se impone aquí, ofreciendo rutas de senderismo infinitas y una riqueza inestimable de fauna y flora. En los días más calurosos, sugerimos una tarde relajante en la Playa Fluvial del Río Olo, a unos 2 km.
Y quien conoce Amarante sabe que son imperdibles las especialidades gastronómicas. La región es rica en sabores tradicionales, del plato a la copa, y no dejará a nadie indiferente.
Desplazarse
Existe transporte público cerca (autobús), sin embargo, lo ideal es poseer coche propio para facilitar el desplazamiento.
Nota:Para cumplir con la ley vigente, establecida por el Ayuntamiento donde se encuentra el alojamiento, se cobrará una tasa turística.
- Ocupación máxima de 5 personas. - No se permiten personas adicionales más allá de las previamente acordadas.- No se permite fumar en el interior.- No se permiten animales.- No se permiten fiestas ni eventos.